Bienvenido al cortijo Torre Hueca

Vivienda turística de alojamiento rural registrada en la conserjería de turismo de Andalucía con el número de expediente VTAR/GR/00396-00397

El visitante encontrará en El Cortijo Torre Hueca un lugar ideal para descansar, para vivir el silencio, la naturaleza, y olvidar así el cotidiano caos de la ciudad.

Perfecto para ocuparlo en cualquier época del año ya que su ubicación a 600 m. de la A92 lo convierte en un emplazamiento cómodo y cercano a Granada (14km) y a Sierra Nevada (50km) en época de esquí.

Entre sus dependencias, podrá disfrutar de unos días repletos de relajación y bienestar, ya sea al cobijo del fuego en la chimenea durante los meses de frío, o respirando y palpando el frescor junto a la piscina durante los meses de estío y degustando las hortalizas y frutos que el huerto ofrece en cada época del año.

Distribución

Nuestro cortijo consta de dos viviendas  comunicadas internamente que se pueden alquilar conjunta o individualmente (según el número de inquilinos) en ningún caso compartiendo la casa con otra familia desconocida.

Entre nuestras instalaciones podrá disfrutar de piscina, porche, zona de césped, barbacoa, huerto, amplia placeta y nave rústica de 50 m. con amplia chimenea. Podrá encontrar más especificaciones de cada dependencia en la zona de galería.

POESíA

 

TORRE HUECA

Nuestro cortijo y nuestra huerta

 

Cuatro generaciones aquí han vivido

Y vida y sueños han compartido

 

Por todos conocidos y apreciados

Capavispas por apodo nombrados

 

Es algo tan privado y tan nuestro

Que en cada rincón queda un recuerdo

 

De cuando los abuelos aquí vivían

Y nuestros hijos pequeños corrían

 

época dorada que recordamos

Dulce, alegre y que añoramos

 

Pues los niños ahora han crecido

Y los abuelos ya se han ido

 

Aunque intentamos retomar el pasado

El cortijo vacío y solo ha quedado

 

Una nueva etapa ahora empezamos

Y es por eso que lo alquilamos

 

Para que de nuevo vibre con vida

Y vuelva la ilusión y la alegría

 

Y aunque otras personas abran su puerta

Será siempre, nuestro cortijo y nuestra huerta